Nuestra Universidad

Os dejamos un bonito vídeo de lo que fue nuestra facultad. Es increíble la de recuerdos que te vienen a la mente…las clases en inglés, las primeras exposiciones en público, excursiones a sitios desconocidos en lineas de autobuses desconocidas, el miedo a los primeros exámenes, la odisea para encontrar un tutor de proyecto, miss agro, la fiesta de los forestales en el castillo, la fiesta de bienvenida, la cerveza de elaboración propia de la facultad…difícil olvidar Praga ¡¡¡¡¡

Christian

Actualizaciones

Hace ya un poquito más de dos años abrimos este blog, con el ánimo de contaros nuestra futura experiencia Erasmus en Praga que ahora ya es una experiencia pasada.

Aún así nos resistimos a cerrar este blog-anecdotario: como veis, CH sigue publicando vídeos de vez en cuando. La verdad es que nos quedaron muchas cosas por publicar (de entre las cosas publicables, claro), aunque hay muchas cosas que contadas por aquí no harían justicia a los momentos tan increíbles que vivimos.

Ciertamente, entrando en el blog hoy para ver cómo va el tema de las visitas (estamos muriendo lentamente, y no de éxito, aunque tenemos una visita desde Nueva Zelanda y otra desde Jersey, por ejemplo… ya vamos dejando de pertenecer a los colegas y vamos formando parte de la cultura universal, así, CON MAYÚSCULAS) me animé a comentar qué es de nuestra vida. Pues vamos tirando, gracias.

Que noooo, que es broma. Os cuento. Por mi parte intenté acabar la carrera, las dos asignaturas que me quedan, en febrero. Para ello fui desde Galicia a Madrid con los exámenes estudiados y cuando voy a entrar al primero el profesor no me nombra en la lista. Y es que resulta que había que apuntarse para la convocatoria de febrero en un plazo que nadie me avisó. Obviamente, como ésto es la Politécnica, no hicieron la vista gorda y no me dejaron entrar ni al de ese día ni al de la semana siguiente. Pero en una vuelta del destino, gracias a seguir en la carrera conseguí una beca Santander en una empresa madrileña que trabaja en la realización de proyectos para programas europeos. Y ahí estoy trabajando ahora mismo, mientras vivo en Chinatown, o lo que es lo mismo, en Usera. Espero acabar la maldita carrera en junio. Ah, y también me podéis leer haciendo crítica cinematográfica (en gallego, junto a otro crítico) en la sección de cine del medio digital Praza Pública.

CH también está en Madrid (bueno, Algete), aunque pasa más tiempo en Córdoba que en ningún sitio. Estoy intentando meterlo conmigo de becario, pero de momento aún no lo conseguí. Por lo demás él sí que acabó la carrera sacando un 9 en el proyecto (misma nota que yo pese a que hice un proyecto muuuuuuuy superior) y ahora está estudiando un máster de gestión de residuos.

Y por aquí por Madrid también están algunos compañeros de andanzas durante el Erasmus, como J. Guardia, Naranjo o Yesus, que ya no sabe qué hacer para parecer ocupado y no hacer el post sobre las cervezas que le llevamos pidiendo más de un año. Se supone que era nuestro experto cervecero desde 1906.

También comentaros que el vídeo de la calle más estrecha ya superó las mil visitas. ¡¡¡Soy famoso!!!

En fin, ésto era una excusa para seguir escribiendo por aquí y no dejarlo morir. Aún no hemos dicho todo lo que teníamos que decir. Y además aún no pusimos foticos tan buenas como ésta:

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Adorad todos al dios del futbolín, que por algo es un invento gallego.

Alberte

Croacia, la esencia de dos mundos (y II)

Aquí está. Lo estabais esperando. La segunda (y última) parte de esta road movie universitaria que de haberse grabado estaría en los Oscar, no sabemos si nominada al mejor documental o a la mejor película de ciencia ficción.

Esta road movie cuenta con influencias muy marcadas: la crudeza y visceralidad de Haneke y el surrealismo de Lynch. Pero la escena clímax es una escena de acción trepidante a lo Michael Mann. Yesuuuuuuuus, ¿qué hase?

Nos quedamos en la primera parte saliendo con síndrome de Stendhal del Parque Nacional de los Lagos de Plitvice. Pues venga, ¡nos vamos a Split! Esta vez no fue mucho viaje y el cambio de paisaje era interesante: se iba mediterraneizando la vegetación, el clima y nos acercábamos al mar.

Llegar al apartamento nos costó un poco por una pequeña confusión con la calle, afortunadamente la gente fue muy amable y casi se nos acercaban sin pedírselo para ayudarnos. Finalmente dimos con el apartamento que era tal que así:

DSCF1651 Apartamento de lujo. Santiago Calatrava style.

_MG_7977_2048x1365 Vistas al campo del Hajduk Split.

El casero, un tipo al que no me gustaría deberle dinero, nos atendió amablemente, sacamos nuestras kunas del banco y sorteamos las camas de casa. Las parejas sentimentales fueron Naran-Gallego, Yesus-CH Photography, Mantrana-Pucherito, y de “falso 9” Javi Guardia. 3 noches y dos días por delante, que se aprovecharon al máximo.

Pues allá nos lanzamos a descubrir Split, a cenar y a ver que se cocía. Y ya fuimos viendo que el sitio merecía la pena. En esta primera noche entramos en un local con ambientillo, parte cerrado y parte al aire libre donde nos invitaron a un chupito de ¿licor de melón? ¿de melocotón? No me acuerdo, a mi me gustó y recuerdo que Mantrana lo odió. Unas señoras mayores, que se estaban poniendo cieguísimas, se arrejuntaban mucho a uno de los camareros que a veces se subía a una tarima y se echaba un baile. Estas señoras mayores pedían de vez en cuando una jarra-maceta de algo que venía con una bengala incluída que hacía saltar chispas. Y la bombilla se encendió en CH, que vio en una pizarra que esa cosa estaba a 20 kunas. Joder, esa cosa estaba barata. Allá los van CH y Naran. Al poco ahí los vemos venir con la cosa, partiéndose de risa… Eran 200 kunas, el último 0 estaba medio borrado. Más de 20 euros dejados allí. La bengala casi ni funcionó. Risas enlatadas.

En fin, nuestra primera noche llegaba a su fin, la gente abandonaba el local y nosotros planeábamos el siguiente movimiento. En un 24 horas compramos suplementos y en el puerto nos quedamos charlando mientras preguntábamos a todo el que pasara a donde iba. La acción no tardó en llegar. Pucherito se puso chulo diciendo que era capaz de hacer cosas arriesgadas: saltar a un barco, trepar por una cuerda hasta cubierta… Pero la cosa no se concretaba. Pero llegó Yesus, hombre de acción y dijo aquí estoy yo.

Lamentablemente no dispongo del vídeo todavía. Cuando me haga con él prometo hacer una entrada exclusiva sobre él. De momento os pongo éste, cuyo sonido se podría superponer al otro y quedar perfecto.

El día siguiente disfrutamos de la playa de Split, ataviados con nuestras toallas recién compradas con su mapa de Croacia estampada en todas ellas. Más guiris no podíamos ser. La arena son piedritas pero el agua es cristalina. En esa misma playa comimos en un restaurante y nos salvaguardamos de la tormenta del siglo.

rest Poco antes de que se desatara el apocalipsis.

A la noche, primero botellón en el paseo marítimo. Intensas charlas sobre politica, robos y consideraciones filosóficas. Para las chicas que nos lean, un mensaje claro: NO hablamos de Comunio.

comu No hablamos de Comunio, pero hay que decir que lo gané yo.

Tras ir al festival de cine, que ya estaba en desalojo, acabamos en un lugar cercano con muy buen ambiente donde la bebida corrió bastante. Recuerdo algo la vuelta, siendo casi arrojado a un contenedor por Naran yendo a hombros de él. Hay flashes que acuden a mi mente, como cuando algunos intentaron entrar en un lugar bastante dudoso para ver que había y les pidieron dinero de entrada. Recuerdo ser despertado por Naran en mitad de la noche pidiéndome un mapa de la ciudad.

Al día siguiente lugar viaje a lugar paradisíaco al canto. La isla de Brač nos esperaba a un paso de ferry. Dentro de la isla, y en coche, llegamos a Zlani Rat, el famoso cuerno de oro.

DSCF1662b Foto familiar. Everyone is happy.

DSCF1667b Le Corne d’Or. En francés queda más exclusivo.

Al día siguiente adivinad… más playas. Cogimos el coche para ir no sé exactamente a dónde. Había unas playas bastante chulas y comimos en un chiringuito la mar de bien. Tres niños se divirtieron como nunca en una barca-tobogán a pedales, los demás nos íbamos dorando cada vez más.

A la noche nos decidimos a conocer mejor Split, sus terrazas llenas de vida, su vida nocturna, su espectacular centro histórico (Patrimonio de la Humanidad). De repente todos queríamos tener un año de Erasmus en Split.

_MG_8015_2048x1365 Palacio de Diocleciano (por ahí ando yo escuchando la vida de un marinero croata que trabajó en Galicia y el País Vasco).

_MG_7996_2048x1365 Yesus enamorando a dos guiris en las terrazas de Split.

Con mucha penita nos tuvimos que ir. La mañana siguiente pusimo el Garmin loco rumbo a Zagreb. Por primera vez me tocaba de copiloto, y en este punto la road movie se pone intensa. Y es que protagonizamos una persecución con un coche que iba a toda leche adelantando en curvas y jugándose la vida muy seriamente. CH y yo flipábamos. El cuatro latas iba de rally. Finalmente le perdimos la pista. A saber qué fue de él.

El albergue de Zagreb estaba bien y nada más llegar ya nos lanzamos a la ciudad. Quien nos dijo que era una ciudad fea no creo que hablara de la misma ciudad. Preciosa, con mucho ambiente, pequeña pero agradable. Terraceo hasta tarde y salida nocturna por los garitos de la ciudad. Se nos acopla Ibai, un jugador de rugby vasco que juega en Francia y ligó mucho en Rusia porque iba como experto de algo. Más o menos de éso me enteré, a parte de una rajada del comunismo que mandó con mirada repentina de todos hacia mí. Por ahí alguien tiene su tarjeta de visita. Finalmente se fue porque tenía que madrugar.

2a97126a753fa9d5ba9dfc9df0472fafLa catedral en obras al fondo. Team Erasmus.

No era un día de fiesta, así que íbamos entrando y viendo donde había ambiente. El primer sitio al que entramos era de pago, pero nos hicimos los longuis el segurata no se preocupó mucho por impedirnos la entrada (aunque algo le dijo a Mantrana) y comprobamos que éramos los únicos dentro del local. Seguimos buscando sitios, de repente una parte del grupo está hablando con una pareja de croatas, la chica estuvo en Barcelona y sabe hablar algo de español. No sé exactamente a donde los manda, pero yo me aventuro en misión de investigación kamikaze entrando en un sitio de pago para decirles a los demás si valía la pena entrar. Entro, echo un vistazo, el sitio mola, es grande y hay gente. Informo de la buena nueva, pero lo pareja croata convenció a los demás de ir a otro sitio. Finalmente acabamos creo que en el Lemon, un sitio de dos plantas, lleno a reventar, donde acabamos la última noche del viaje, más muertos que vivos.

La mañana siguiente nos dio para un desayuno y perdernos en el párking en busca del coche. En fin, camino de vuelta a Praga. Aún nos dio tiempo para descubrir un pueblo-casino-puticlub en la frontera entre Austria y la República Checa, ya dentro de este último país. Cabe suponer que los altos sueldos austriacos de los alrededores se quedan en gran medida en ese pueblo checo.

No me quiero alargar mucho más. Quiero acabar diciendo que echaré de menos este viaje que hay que repetir (no necesariamente al mismo sitio) cuanto antes. Faltó gente: Pablo era absolutamente necesario. Pero Naran despertándome en mitad de la noche, Pucherito peinándose con la pantalla del móvil y fallando miserablemente al comprar agua sin gas, las sesiones de música con Mantrana y CH, Yesus en plan destroyer, y el señor Guardia como el padre de todos nosotros, cuidándonos y llevándonos por la buena mala vida fueron muy grandes. Croacia fue una gran experiencia, un país que nos enamoró y que como dice el título conserva la esencia de dos mundos, el de los balcanes y el del mediterráneo. Lo mejor de esas dos formas de ser.

El próximo verano repetimos. Yesus, vete pensando algo.

Alberte.